Lecturas Para Boda Católica

 

Para el post de hoy, les traemos sugerencias para escoger las lecturas para la misa de su boda.

Muchos sacerdotes permiten que los novios escojan las lecturas de  la Biblia para que sus amigos o familiares pasen al atril a leerlas durante la misa, se deben escoger las siguientes:

  • Primera lectura (del Antiguo Testamento)
  • El Salmo responsorial
  • Segunda lectura (del Nuevo Testamento)
  • El evangelio

Para las lecturas y el salmo se puede pedir a algún invitado que lo lea (pídanlo con anticipación) y el Evangelio lo lee el sacerdote.

 

Opciones de Primera Lectura

 

Lectura del libro del Génesis: 2,18-24
En aquel día, dijo el Señor Dios: “No es bueno que el hombre esté solo. Voy a hacerle a alguien como él, para que lo ayude”. Entonces el Señor Dios formó de la tierra todas las bestias del campo y todos los pájaros del cielo, y los llevó ante Adán para que les pusiera nombre y así todo ser viviente tuviera el nombre puesto por Adán.
Así, pues, Adán les puso nombre a todos los animales domésticos, a los pájaros del cielo y a las bestias del campo; pero no hubo ningún ser semejante a Adán para ayudarlo.
Entonces el Señor Dios hizo caer al hombre en un profundo sueño, y mientras dormía, le sacó una costilla y cerró la carne sobre el lugar vacío. Y de la costilla que le había sacado al hombre, Dios formó una mujer. Se la llevó al hombre y éste exclamó: “Ésta sí es hueso de mis huesos y carne de mi carne. Ésta será llamada mujer, porque ha sido formada del hombre”. Por eso el hombre abandonará a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer y serán los dos una sola carne.

Lectura del Libro de Genésis  1, 26-28. 31a
Dijo Dios: “Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza; que domine los peces del mar, las aves del cielo, los animales domésticos, los reptiles dé la tierra. Y creó Dios al hombre a su imagen; a imagen de Dios lo creó; hombre y mujer los creó”. Y los bendijo Dios y les dijo: “Sean fecundos y multiplíquense, llenen la tierra y sométanla; dominen los peces del mar, las aves del cielo, los vivientes que se mueven sobre la tierra”. Y vio Dios todo lo que había hecho; y lo encontró muy bueno.

Lectura del Libro de Rut 1, 16-17
Rut respondió:
“No insistas en que te abandone y me separe de ti, porque
donde tú vayas, yo iré,
donde habites, habitaré.
Tu pueblo será mi pueblo
y tu Dios será mi Dios.
Donde tú mueras moriré
y allí seré enterrada.
Que Yahveh me dé este mal
y añada este otro todavía
si no es tan sólo la muerte
lo que nos ha de separar.”

Boda católica

Opciones de Salmo Responsorial

Salmo 32 (33), 12 y 18. 20-21. 11.
“La misericordia del Señor llena la Tierra”.

La misericordia del Señor llena la Tierra.
Dichosa la nación cuyo Dios es el Señor,
el pueblo que él se escogió como heredad.
Los ojos del Señor están puestos en sus fieles,
en los que esperan su misericordia.
(Todos) La misericordia del Señor llena la Tierra.

Nosotros aguardamos al Señor: él es nuestro auxilio y escudo;
con él se alegra nuestro corazón, en su santo nombre confiamos.
(Todos) La misericordia del Señor llena la Tierra.

Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros,
como lo esperamos de ti.
(Todos) La misericordia del Señor llena la Tierra.

Salmo 127 
“Dichoso el que teme al Señor”.

Dichoso el que pone su confianza en el Señor y sigue sus caminos:

comerás del fruto de tu trabajo, serás dichoso, te irá bien.

(Todos) Dichoso el que teme al Señor.

 Tu mujer, como vid fecunda, en medio de tu casa;

tus hijos como renuevos de olivo alrededor de tu mesa.

(Todos) Dichoso el que teme al Señor.

 Esta es la bendición del hombre que teme al Señor

“Que el Señor te bendiga desde Sión, que veas la prosperidad de Jerusalén,

todos los días de tu vida; que veas a los hijos de tus hijos”.
(Todos) Dichoso el que teme al Señor.

Salmo 144 (145). 8-9. 10 y 15. 17. 18.
“El Señor es bueno con todos”.
El Señor es bueno con todos
El Señor es clemente y misericordioso,
lento a la cólera y rico en piedad; el Señor es bueno con todos,
es cariñoso con todas sus criaturas.
(Todos) El Señor es bueno con todos.

Que todas sus criaturas te den gracias, Señor,
que te bendigan tus fieles.
Los ojos de todos te están aguardando, tú les das la comida a su tiempo.
(Todos) El Señor es bueno con todos.

El Señor es justo en todos sus caminos,
es bondadoso en todas sus acciones.
Cerca está el Señor de los que lo invocan,
de los que lo invocan sinceramente.
(Todos) El Señor es bueno con todos.

Opciones de Segunda Lectura

Rom. 15, 1b-3a, 5-7. 13

Lectura del Apóstol San Pablo a los Romanos

Nosotros, los fuertes, debemos sobrellevar las flaquezas de los débiles y no buscar nuestro propio agrado.
Que cada uno de nosotros trate de agradar a su prójimo para el bien, buscando su edificación;
pues tampoco Cristo buscó su propio agrado, antes bien, como dice la Escritura:  Los ultrajes de los que te ultrajaron cayeron sobre mi.
Y el Dios de la paciencia y del consuelo os conceda tener los unos para con los otros los mismos sentimientos, según Cristo Jesús, para que unánimes, a una voz, glorifiquéis al Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo.
Por tanto, acogeos mutuamente como os acogió Cristo para gloria de Dios.
El Dios de la esperanza os colme de todo gozo y paz en vuestra fe, hasta rebosar de esperanza por la fuerza del Espíritu Santo.

Cor. 7, 10-14.

Lectura del Apóstol San Pablo a los Corintios

 En cuanto a los casados, les ordeno, no yo sino el Señor: que la mujer no se separe del marido,
mas en el caso de separarse, que no vuelva a casarse, o que se reconcilie con su marido, y que el marido no despida a su mujer.
En cuanto a los demás, digo yo, no el Señor: Si un hermano tiene una mujer no creyente y ella consiente en vivir con él, no la despida.
Y si una mujer tiene un marido no creyente y él consiente en vivir con ella, no le despida.
Pues el marido no creyente queda santificado por su mujer, y la mujer no creyente queda santificada por el marido creyente. De otro modo, vuestros hijos serían impuros, mas ahora son santos.

Cor. 12, 31-13, 8a.

Lectura del Apóstol San Pablo a los Corintios

Hermanos: Aspiren a los dones de Dios más excelentes. Voy a mostrarles el camino mejor de todos. Aunque hablara las lenguas de los hombres y de los ángeles, si no tengo amor, no soy más que una campana que resuena o unos platillos que aturden. Aunque tuviera el don de profecía y penetrara todos los misterios, aunque yo poseyera en grado sublime el don de ciencia y mi fe fuera tan grande como para cambiar de sitio las montañas, si no tengo amor, nada soy. Aunque yo repartiera en limosna todos mis bienes y aunque me dejara quemar vivo, si no tengo amor, de nada me sirve. El amor es comprensivo, el amor es servicial y no tiene envidia; el amor no es presumido, ni se envanece; no es grosero ni egoísta; no se irrita ni guarda rencor; no se alegra con la injusticia, sino que goza con la verdad. El amor disculpa sin límites, confía sin límites, espera sin límites, soporta sin límites. El amor dura por siempre.

Efesios 5, 2a. 25-32.
Lectura del Apóstol San Pablo a los  Efesios

Hermanos: Vivan en el amor, igual que Cristo nos ha amado y se ha entregado por nosotros.

Maridos, amen a sus mujeres como Cristo amó a su Iglesia y se por ella para santificarla, purificándola con el agua y la palabra, pues él quería presentársela a sí mismo toda resplandeciente, sin mancha ni arruga ni cosa semejante, sino santa e inmaculada.

Así los maridos deben amar a sus mujeres, como cuerpos suyos que son.

 El que ama a su esposa se ama a sí mismo, pues nadie jamás, ha odiado su propio cuerpo, sino que le da alimento y calor, como Cristo hace con la Iglesia, porque somos miembros de su cuerpo.

“Por eso abandonará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán los dos una sola carne”.

 Este es un gran misterio, y yo lo refiero a Cristo y a la Iglesia.
Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre y se unirá a su mujer, y los dos se harán una sola carne.
Gran misterio es éste, lo digo respecto a Cristo y la Iglesia.

Opciones de Evangelio

Mateo 5, 13-16.
Lectura del Santo Evangelio según San Mateo

Ustedes son la sal de la tierra. Pero si la sal pierde su sabor, ¿con qué se la volverá a salar? Ya no sirve para nada, sino para ser tirada y pisada por los hombres.
Ustedes son la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad situada en la cima de una montaña.
Y no se enciende una lámpara para meterla debajo de un cajón, sino que se la pone sobre el candelero para que ilumine a todos los que están en la casa.
Así debe brillar ante los ojos de los hombres la luz que hay en ustedes, a fin de que ellos vean sus buenas obras y glorifiquen al Padre que está en el cielo.

 

Mateo 6, 26-29.

Lectura del Santo Evangelio según San Mateo

Miren los pájaros. No plantan ni cosechan ni guardan comida en graneros, porque el Padre celestial los alimenta. ¿Y no son ustedes para él mucho más valiosos que ellos? ¿Acaso con todas sus preocupaciones pueden añadir un solo momento a su vida?

¿Y por qué preocuparse por la ropa? Miren cómo crecen los lirios del campo. No trabajan ni cosen su ropa;  sin embargo, ni Salomón con toda su gloria se vistió tan hermoso como ellos.

Mateo 19, 3-6.
Lectura del Santo Evangelio según San Mateo

En aquel tiempo, se acercaron a Jesús unos fariseos y le preguntaron para ponerlo a prueba: -¿Le está permitido al hombre divorciarse de su esposa por cualquier motivo? Jesús les respondió: -¿No han leído que el Creador desde un principio los hizo hombre y mujer, y dijo: “Por eso el hombre dejará a su padre y a su madre, para unirse a; su mujer, y serán los dos una sola carne”? De modo que ya no son dos sino una sola carne. Así pues, lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre.

Mateo 22, 35-40.

Lectura del Santo Evangelio según San Mateo

 Y uno de ellos, intérprete de la ley, preguntó por tentarle, diciendo:  Maestro, ¿cuál es el gran mandamiento en la ley?  Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. 

Este es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.  De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas.

 

Juan 2, 1-11.
Lectura del Santo Evangelio según San Juan

Se celebraron unas bodas en Caná de Galilea, y la madre de Jesús estaba allí. Jesús también fue invitado con sus discípulos. Y como faltaba vino, la madre de Jesús le dijo: «No tienen vino.» Jesús le respondió: «Mujer, ¿qué tenemos que ver nosotros? Mi hora no ha llegado todavía.» Pero su madre dijo a los sirvientes: «Hagan todo lo que él les diga.» Había allí seis tinajas de piedra destinadas a los ritos de purificación de los judíos, que contenían unos cien litros cada una. Jesús dijo a los sirvientes: «Llenen de agua estas tinajas.» Y las llenaron hasta el borde. «Saquen ahora, agregó Jesús, y lleven al encargado del banquete.» Así lo hicieron. El encargado probó el agua cambiada en vino y como ignoraba su o rigen, aunque lo sabían los sirvientes que habían sacado el agua, llamó al esposo y le dijo: «Siempre se sirve primero el buen vino y cuando todos han bebido bien, se trae el de inferior calidad. Tú, en cambio, has guardado el buen vino hasta ahora.» Este fue el primero de los signos de Jesús, y lo hizo en Caná de Galilea. Así manifestó su gloria, y sus discípulos creyeron en él.

 

Juan 15, 12-16.

Lectura del Santo Evangelio según San Juan

Y este es mi mandamiento: que se amen los unos a los otros, como yo los he amado.  Nadie tiene amor más grande que el dar la vida por sus amigos. Ustedes son mis amigos si hacen lo que yo les mando.  Ya no los llamo siervos, porque el siervo no está al tanto de lo que hace su amo; los he llamado amigos, porque todo lo que a mi Padre le oí decir se lo he dado a conocer a ustedes.  No me escogieron ustedes a mí, sino que yo los escogí a ustedes y los comisioné para que vayan y den fruto, un fruto que perdure. Así el Padre les dará todo lo que le pidan en mi nombre.